Qué es el asilo
El asilo es una protección para quienes sufrieron persecución o temen sufrirla por su raza, religión, nacionalidad, opinión política o pertenencia a un determinado grupo social.
Quien obtiene asilo puede permanecer en Estados Unidos, trabajar y, después de cierto tiempo, solicitar la residencia permanente. En algunos casos también puede incluir al cónyuge e hijos.
Existen protecciones relacionadas, como la retención de remoción y la protección bajo la Convención Contra la Tortura, que aplican cuando el asilo no está disponible.
Quién califica
Hay que demostrar un temor bien fundado de persecución conectado con uno de los motivos protegidos, y que el gobierno del país de origen es el que persigue o no puede o no quiere proteger a la persona.
Por regla general, la solicitud debe presentarse dentro del primer año de la última entrada a Estados Unidos, aunque existen excepciones por circunstancias cambiantes o extraordinarias.
- Temor bien fundado de persecución.
- Conexión con raza, religión, nacionalidad, opinión política o grupo social.
- Solicitud dentro del plazo de un año, salvo excepciones.
- Ausencia de causales que impidan el beneficio.
El proceso
Si la persona no está en proceso de deportación, la solicitud se presenta ante USCIS (asilo afirmativo) y hay una entrevista con un oficial de asilo. Si está en la corte de inmigración, se presenta como defensa ante el juez (asilo defensivo).
En ambos casos, el corazón del caso es la declaración personal, acompañada de evidencia: denuncias, reportes médicos, noticias, informes de condiciones del país y declaraciones de testigos.
Cómo ayudamos
Trabajamos la declaración con calma, en español, con el cuidado que requiere hablar de experiencias difíciles. Después reunimos la evidencia de apoyo y los informes de país que respaldan el relato.
También preparamos a la persona para la entrevista o la audiencia, que suele ser larga y detallada. No prometemos resultados: preparamos el caso más sólido posible con la evidencia disponible.
