Cómo funciona la fianza
La fianza de inmigración es una cantidad de dinero que se deposita como garantía de que la persona asistirá a todas sus audiencias y cumplirá con lo que ordene la corte. No es una multa ni un castigo, y no resuelve el caso: solo permite que la persona pelee su caso desde afuera, con su familia.
En algunos casos, ICE fija una fianza directamente. Si no lo hace, o si la cantidad es muy alta, se puede pedir una audiencia ante el juez de inmigración para que la fije o la reduzca. A esa audiencia se le llama audiencia de redeterminación de fianza.
Si la persona cumple con todas sus audiencias, el dinero de la fianza se devuelve al final del caso a quien la pagó, independientemente del resultado del caso migratorio.
Quién puede pedirla
No todas las personas detenidas califican. La ley excluye a ciertas personas de la fianza, sobre todo por algunos tipos de antecedentes penales o por la forma en que ingresaron o fueron detenidas. A eso se le llama detención obligatoria.
Cuando sí hay elegibilidad, el juez analiza principalmente dos cosas: si la persona representa un peligro para la comunidad y si es un riesgo de fuga, es decir, si volverá a sus audiencias.
Para responder a eso presentamos evidencia concreta: tiempo viviendo en Estados Unidos, familia que depende de la persona, historial de trabajo, pago de impuestos, participación en la iglesia o en la comunidad, y cartas de apoyo.
La audiencia de fianza
La audiencia suele ser corta —a menudo menos de media hora— y por eso la preparación previa lo es todo. El paquete de evidencia debe estar completo, traducido cuando corresponda y organizado antes de la fecha.
En la audiencia, la abogada presenta el paquete, explica los lazos de la persona con la comunidad y responde a los argumentos del abogado del gobierno. La persona detenida puede participar, normalmente por video desde el centro de detención.
El juez puede otorgar la fianza y fijar una cantidad, negarla, o determinar que no tiene autoridad para considerarla. La decisión suele darse el mismo día.
Qué pasa si la niegan
Si el juez niega la fianza, no siempre es el final del camino. Se puede apelar ante la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA) o, si cambian las circunstancias del caso de forma significativa, pedir una nueva audiencia.
Cuando la negación se basó en que el juez consideró que no tenía autoridad para otorgar fianza, o cuando la detención se ha prolongado demasiado, puede evaluarse un habeas corpus ante una corte federal.
Cómo pagar una fianza
La fianza de inmigración la paga una persona con estatus legal en Estados Unidos (ciudadano o residente permanente), con identificación válida y número de seguro social. El pago se hace a ICE por los medios oficiales autorizados.
Quien paga la fianza queda registrado como obligado y es a quien se le devuelve el dinero al final del caso. Existen compañías que ofrecen financiar fianzas de inmigración; antes de firmar con una, revise bien los términos, porque los intereses y cargos pueden ser altos y ese dinero no se recupera.
