Qué es la renovación
La renovación actualiza el documento físico que comprueba su estatus de residente permanente, normalmente cada diez años. No cambia su estatus ni lo pone en riesgo por sí sola.
Distinto es el caso de la residencia condicional de dos años, que no se renueva sino que requiere una petición para remover las condiciones dentro de un plazo específico.
Quién debe renovar
Debe renovar quien tenga la tarjeta vencida o próxima a vencer, o quien la haya perdido o le hayan robado. También se solicita un reemplazo cuando hay cambio legal de nombre o errores en los datos.
- Tarjeta vencida o por vencer en los próximos seis meses.
- Tarjeta perdida, robada o dañada.
- Cambio de nombre o corrección de datos.
- Residencia condicional: se remueven condiciones, no se renueva.
El proceso
Se presenta la solicitud ante USCIS con la tarifa vigente y la evidencia correspondiente. Después vienen las biométricas y, más adelante, la tarjeta nueva. USCIS suele emitir un comprobante que extiende la validez mientras se procesa.
Cómo ayudamos
Antes de renovar revisamos su historial de viajes y cualquier arresto, porque la renovación implica contacto con inmigración y ciertos antecedentes pueden generar consecuencias inesperadas.
También revisamos si ya califica para la ciudadanía: en muchos casos conviene más naturalizarse que renovar otra tarjeta.
